Estudio del hormigón de la presa de Tranco de Beas
En 2019 ha concluido el estudio del ataque por aguas puras al hormigón del cuerpo de presa de Tranco de Beas, Jaén, por encargo de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.
En la presa se observaban grandes acumulaciones de carbonato cálcico, en especial en galerías y pozos. Se han extraído 8 testigos de las galerías, cuyo análisis en laboratorio ha permitido concluir que el hormigón está experimentando un proceso de lixiviación de portlandita de la pasta de cemento, que es disuelta y transportada por el agua que circula por su red porosa, hasta aflorar en superficie o acumularse en los elementos de drenaje de la presa, depositándose en forma de grandes costras de carbonato cálcico.
El estudio realizado ha sido muy novedoso en cuanto que ha permitido determinar la capacidad real de lixiviación del hormigón de la presa, los factores que influyen en la misma y predecir su comportamiento futuro. Para ello, se han llevado a cabo sobre los testigos ensayos de lixiviación acelerada por permeabilidad, midiendo en el agua permeada su pH, los sólidos arrastrados y el residuo seco.
Costras de carbonato cálcico en pozos
- La presa de Tranco de Beas acabó su construcción en el año 1944.
- Es de gravedad de planta curva (radio de 150 m) con sección triangular (taludes de 0,75 y 0,03).
- Tiene una altura 93 metros desde cimiento. La longitud de coronación es de 290 m y su ancho de 5 m.
- Dispone de 4 niveles de galerías longitudinales.
Se han medido pérdidas de portlandita hasta del 41% en la zona inferior de la presa donde, por las mayores presiones de circulación del agua y el mayor contenido de clínker del conglomerante utilizado, el fenómeno es más intenso. Esta lixiviación puede ir acompañada de un ligero aumento de la porosidad en el hormigón, si bien se ha constatado en los ensayos que el proceso no está afectando a sus propiedades (resistencia y permeabilidad).
El agua del embalse no es agresiva, por lo que la causa de esta lixiviación se atribuye a la elevada permeabilidad del hormigón, debido a la utilización de una dosificación con muy bajo contenido de clinker (se utilizó un sand cement con filler calizo) y una alta relación agua/cemento, agravada por defectos de compactación durante la ejecución.
Los resultados indican que el hormigón muestra cierta capacidad de lixiviación en el futuro, aunque a una velocidad decreciente con el tiempo. Esto significa que la acumulación de depósitos de carbonatos en la presa proseguirá, pero lo hará de forma cada vez más lenta.