Apoyo en la revisión de la directiva de tratamiento de aguas residuales urbanas
El 26 de octubre de 2022 la Comisión Europea publicó la propuesta de la nueva Directiva sobre tratamiento de las aguas residuales urbanas, comenzando entonces la negociación en las distintas instituciones de la Unión Europea. Primero se debatió el texto en paralelo en el Parlamento Europeo y en el Consejo de la Unión Europea y, posteriormente, en la fase de trílogos, se consensuó la posición común de las tres instituciones (Comisión, Parlamento y Consejo). Este periodo, que ha durado en torno a un año y medio, ha coincidido con la Presidencia Española del Consejo de la Unión Europea, durante el último semestre de 2023, por lo que el papel de España ha sido muy notable en el proceso de negociación.
Desde el Centro de Estudios Hidrográficos se ha prestado apoyo a los equipos de la Dirección General del Agua y de la Representación Permanente de España en la Unión Europea encargados de esta Directiva, desde que se requirió, unos dos años antes del comienzo de la negociación. Este apoyo ha sido horizontal, abarcando desde el establecimiento de una posición a nivel país o la revisión de los textos oficiales y borradores intermedios generados hasta los estudios de costes para la estimación del esfuerzo financiero necesario. El apoyo a la Dirección General del Agua continuará en los próximos años en la transposición de la Directiva, en el desarrollo de los planes de inversiones asociados, así como en la elaboración de guías y recomendaciones para el sector del saneamiento y el tratamiento de las aguas residuales en España.
Las novedades más importantes de la Directiva han sido el establecimiento de obligaciones en la depuración de pequeñas aglomeraciones hasta 1.000 habitantes equivalentes, la imposición del desarrollo de planes integrados de gestión, que incluyen el tratamiento de desbordamientos de redes unitarias en tiempos de lluvia y de escorrentía, la eliminación de nutrientes hasta unos límites más restrictivos que los actuales y la eliminación de microcontaminantes. Otras novedades relevantes son la obligación de alcanzar el objetivo de neutralidad energética para 2045, la recuperación de fósforo de los fangos y la inclusión de la responsabilidad ampliada del productor, que obligará a las industrias farmacéuticas y cosméticas a contribuir significativamente en los costes de eliminación de contaminantes presentes en sus productos.
Es de destacar la labor desempeñada en los estudios de determinación del esfuerzo financiero, en los que se han estimado tanto costes de inversión como de operación y mantenimiento para las medidas más importantes que implicará la Directiva. Tanto en diversos grupos de trabajo de la Asociación Española de Abastecimiento de Aguas y Saneamiento (AEAS) como con otras organizaciones y expertos del sector se han debatido las metodologías propuestas desde el Centro de Estudios Hidrográficos para los distintos estudios, consensuándose procedimientos, bases de partida y funciones de costes, y recopilándose numerosa información para su elaboración, parte de ella a través de dos encuestas al sector lanzadas junto con AEAS.