Centro de Estudios Históricos de Obras Públicas y Urbanismo
El Centro de Estudios Históricos de Obras Públicas y Urbanismo (CEHOPU) ha continuado trabajando en el año 2000 en diversas actividades emprendidas en años anteriores y ha iniciado otra nuevas, siempre en el campo de la historia de las obras públicas, con el fin de dar a conocer su herencia y promover su adecuada valoración y conservación.
En el apartado de las EXPOSICIONES, en el año 2000 se elaboró la muestra Iribarren. Ingeniería y Mar en estrecha colaboración entre el CEHOPU y el Centro de Estudios de Puertos y Costas con el apoyo financiero de Puertos del Estado. Fue inaugurada el 29 de noviembre en la sala del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid.
Se continuó con la itinerancia de las exposiciones producidas en años anteriores en diferentes ciudades de España y del extranjero, entre las cuales cabe reseñar:
Segunda versión de la exposición Eduardo Torroja
Fuera de nuestras fronteras:
En el campo de las PUBLICACIONES, en el año 2000 cabe destacar la salida a la venta del libro La ingeniería civil en la pintura, cuya presentación tuvo lugar en el Museo del Prado con la presencia del Ministro de Fomento. El libro, producto de un trabajo de selección y documentación llevado a cabo bajo la dirección de Ana Vázquez de la Cueva a lo largo de varios años, fue posible gracias a la colaboración del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la empresa Terratest, que participaron en su financiación.
Además de este libro se han publicado en el año:
Acueducto en el pantano de Cubillas, obra de Carlos Fernández Casado
En el área de las INVESTIGACIONES, el Centro ha desarrollado la mayor parte del trabajo de estudio y documentación necesario para llevar a cabo las exposiciones en proyecto sobre la obra de Rafael Guastavino y Carlos Fernández Casado, así como la correspondiente a las construcciones metálicas que tendrán lugar en los próximos ejercicios.
La BIBLIOTECA del CEHOPU continúa su labor de adquisición y catalogación informatizada de obras, alcanzando en el presente ejercicio un total de 5.600 volúmenes. Es importante destacar la posibilidad que ofrece de consultar en ella la versión digitalizada de la Revista de Obras Públicas desde su nacimiento, incluyendo los Boletines de Anuncios, Colecciones de leyes, Memorias y Documentos y Anales.
El ARCHIVO GRÁFICO ha aumentado sus fondos hasta 13.600 documentos; este incremento es debido principalmente a la incorporación de material fotográfico procedente de la búsqueda documental llevada a cabo para la realización de las exposiciones sobre Eduardo Torroja, Ramón Iribarren y sobre estructuras metálicas.
Respecto a la organización de CURSOS y CONGRESOS hay que recoger la celebración de la II Bienal Iberoamericana de Arquitectura e Ingeniería Civil, cuyos actos centrales tuvieron lugar en Ciudad de México en el mes de septiembre. En la sección de Ingeniería Civil, se concedió el Premio a la Trayectoria Profesional al ingeniero Jaime Luna Traill y el Primer Premio de la Bienal al Puente Vasco de Gama de Lisboa, queriendo con ello subrayar las numerosas obras de ingeniería construidas en esa ciudad con motivo de la Exposición Internacional. Los dos accésit se concedieron respectivamente a la pasarela Euskalduna del ingeniero español Javier Manterola y al Metro de São Paulo, tanto por el valor en sí mismo como obra de gran trascendencia social, como por el cuidado puesto en sus aspectos estéticos. En las salas del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, en Madrid, se presentó, en octubre, la Exposición en donde se recogían las obras seleccionadas y finalistas de la sección de Ingeniería Civil.
Se participó activamente, siguiendo la tradición, en la organización de varios eventos:
EXPOSICIÓN IRIBARREN. INGENIERÍA Y MAR
Con motivo de celebrarse el centenario del nacimiento en Irún del conocido ingeniero portuario español se ha preparado esta exposición exhibida en Madrid desde finales de noviembre de 2000 a primeros de enero de 2001 y que, siguiendo la tradición de los trabajos del CEHOPU, a continuación recorrerá buena parte de nuestra geografía.
La Comisaría de la exposición ha corrido a cargo de la historiadora Dolores Romero que ha contado con el asesoramiento de buena parte de los más prestigiosos ingenieros portuarios: J. M. Grassa y A. Lechuga del Centro de Estudios de Puertos y Costas del propio CEDEX y especialmente de los dedicados a su enseñanza en las diversas escuelas -P. Suárez Bores, J.J. Díez, M.A. Losada, J.R. Medina y J.R. Acinas- o ingenieros con larga trayectoria profesional en nuestros puertos como J.J. Dalac, M. Santos Sabrás o M. Marín Balda, autores todos ellos de sendos artículos recogidos en el catálogo de la muestra.
Portada de la publicación: La ingeniería civil en la pintura
El elegante y eficaz diseño de la misma, paneles, desplegable, cartel y catálogo corrió a cargo de Marta García del Ordí y Eva Calvo.
A base de una larga serie de documentos y fotografías de archivo, en un buen número hechas por el propio Iribarren, se recorren las diversas facetas de la trayectoria de este ingeniero, referencia obligada en la historia de la ingeniería marítima y portuaria en el mundo entero y uno de los primeros que la hace evolucionar desde una técnica basada en las experiencias a una ciencia. Sus planos de oleaje o el número que lleva su nombre para calculo de diques verticales, han sido ampliamente utilizados durante décadas en el mundo entero.
Tras un breve recorrido biográfico donde se subraya su enraizamiento a su Guipúzcoa natal que nunca abandonó, se destaca su labor como ingeniero práctico, labor desarrollada desde su puesto de Director del Grupo de Puertos de Guipúzcoa y donde, junto a los trabajos propiamente portuarios, realiza también una importante labor en la generación de playas, posible gracias a sus estudios sobre la dinámica litoral. Se pasa a continuación a presentar su labor teórica, sus investigaciones, fundamentalmente al frente del Centro de Estudios de Puertos y Costas del CEDEX, que dirigió y hoy lleva su nombre, y su labor docente al frente de la Cátedra de Puertos de la Escuela de Caminos de Madrid, para acabar prestando su dedicación a las Asociaciones Técnicas internacionales, donde sus trabajos tuvieron una destacada acogida.
LA BELLEZA COMO ANDAMIAJE DE LA BUENA INGENIERÍA
No es ésta, venturosamente, la primera vez que el Centro de Estudios Históricos de Obras Públicas y Urbanismo (CEHOPU), dependiente del CEDEX, Ministerio de Fomento, nos ofrenda una prueba de la inmemorial buena avenencia entre estética y utilidad: la "belleza útil" de la ingeniería constructiva.
El puente de hierro de Coalbrookdale, de William Williams, óleo sobre lienzo de 1780, recogido en la publicación La ingeniería civil en la pintura.
Ahora el producto editorial es La Ingeniería Civil en la Pintura -con la colaboración del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y el Grupo Terratest- un libro primoroso coordinado por Ana Vázquez de la Cueva con aportaciones textuales de Javier Arnaldo Alcubilla, María de los Santos García Felguera, Javier Barón Thaidigsmann y Juan B. Díaz-Urmeneta.
Sus casi 300 páginas son no sólo un estudio documentadísimo y meditado sobre la representación pictórica de los distintos especímenes ingenieriles (puentes, viaductos, acueductos, túneles, ferrocarriles...) desde el Renacimiento hasta nuestros días.
Es, además, una refinada galería de ilustraciones a tono con el propósito del ensayo mismo.
Ana Vázquez de la Cueva abre el trabajo realizado con sendas citas de los ingenieros Carlos Fernández Casado y José Antonio Fernández Ordóñez -catedrático de Estética de la Construcción, recientemente fallecido- sobre la implicación de estos profesionales en el culto a la belleza. La coordinadora del estudio declaraba recientemente a Fernando Samaniego, redactor y crítico de Arte de "El País", que aborda aquí una selección estricta en la que se aúnan el interés de cada obra de ingeniería y la respectiva pieza artística.
De esta manera, algunos de los cuadros elegidos se convierten en testimonios únicos, cual es el de Constable con el muelle de Brighton (primer puente suspendido de grandes luces en el siglo XIX), o el puente de Arlés, que se ha salvado para la memoria visual gracias al óleo de Van Gogh.
Las telas objeto de atención sirven también para seguir el proceso de construcción ingenieril, e incluso para identificar las realizaciones que han llegado en estado ruinoso hasta el presente, como se aprecia en cuadros de Courbet, Canaletto, Martínez del Mazo, Vernet, Bellotto o Gauguin.
Por lo que se refiere a trenes, estaciones y estructuras metálicas encuentran amplia acogida en La Ingeniería Civil en la Pintura, con ejemplos de Kokoschka, Delaunay, Kirchner, Caillebotte, Monet, Giorgio de Chirico, K. Karger, Claude Monet, Benjamín Palencia (con su espléndida tela de Madrid-Príncipe Pío), Paul Delvaux y el mejicano José María Velasco...
En resumen, cristaliza en este volumen, muy gustoso de lectura y de contemplación, un ideal tan antiguo como actual y proyectable al futuro: la conjunción armónica de la edificación material con el ángel de la hermosura plástica. ( Revista Líneas del tren, núm. 230)